Aunque madrugamos para coger aparcamiento en La Ragua (hay que madrugar los domingos y fiestas si queremos encontrar sitio), nos entretuvimos tomando jamón con un copazo de vino y café en La Calahorra.
Resultado: la benemérita nos paró, fuimos los primeros, a unos 5 km del puerto y nos hizo dejar el vehículo, ya estaba al completo.
Había nevado por fin el viernes, hacía dos días, el día era soleado y la nieve debía estar aún blanda (el sábado era obligatorio el uso de cadenas).
El Chullo es un ascenso fácil en condiciones normales (si no hay hielo o demasiada nieve), no muy largo e ideal para iniciar la temporada de nieve y alta montaña. Desde La Ragua son unos 8 km. Nosotros, por las circunstancias, hicimos 16 km (ya lo habíamos subido en otras ocasiones).
Se inicia detrás del albergue del puerto con un primer arranque algo empinado (los mayores desniveles están al principio y al final); así vamos alcanzando, entre dos bosquetes de pinos, la cuerda que mantendremos hasta casi el final de la ascensión.

Vistas de los picos pertenecientes a la provincia de Granada del Morrón del Mediodía, San Juan, Cerro Trevélez y Picón de Jeres.
Conforme vamos ascendiendo el aire de hace más intenso y frío.


Nuestro objetivo, con una nube tipo platillo volante:

Algunos bajan y nos previenen del enorme aire que hay en la cima que te tira y del horroroso frío: todos nos aconsejan abrigarnos al máximo completamente si decidimos continuar. Llegamos al refugio, ya próximo a El Chullo, en cuyo interior hay una pala, mucha nieve y una temperatura de casi -5º C El aire se hace insoportable. Los dedos al quitarnos los guantes para hacer la foto parece que se congelan, sensación que se prolonga varios minutos tras colocárnolos otra vez.

Yo, excepto en ese momento, no pasé particularmente frío, las rachas creo que superaban los 70 km por hora y la sensación térmica debía de estar por debajo de -15ºC. Siempre habíamos encontrado aire, pero nunca tan fuerte y desagradable.
En la cima:


Ya bajando y antes del final nos atrevemos a sacar los bocatas de tortilla que estaban casi congelados al igual que el agua que duró helada hasta Lorca.

Eso sí, un día soleado y con unas vistas preciosas como preveíamos. Hacía casi un año que no visitábamos la nieve y fuimos a ella, ya que ella no se digna a visitarnos.

La ida de la ruta que hicimos en formato .klm (lo suyo es empezar como siempre en el puerto y ahorrarse 7 km). La vuelta por el mismo lugar.
Casi 16 km, desnivel acumulado: 850 m
Todas las fotos con un viejo objetivo manual 24mm "non ai" convertido y cuyos cristales necesitan ser pulidos (si alguien sabe donde los pueden pulir le agradecería me lo dijese).








































